27 dic 2012

"Un buen médico no es aquel que solo sabe de medicina"

Alma, vida y vocación
Miles de jóvenes desean algún día convertirse en grandes médicos, poder aportar grandes cosas a la humanidad con sus conocimientos, no quedarse con el mero título de médico general sino llegar a ser ese neurocirujano, ese cardiólogo, ese oncólogo, ese internista, ese obstetra, ese genetista que no solo salva vidas sino que brinda una excelente calidad de vida. Para llegar a esa  meta,así como afirma el Doctor Pedro Rovetto “El que solo sabe de medicina, no sabe nada”, se debe reconocer que un excelente médico no solo es el que conoce la funcionalidad de los órganos, todas las etiologías de las enfermedades, los tratamientos, los síntomas,  sino ese ser integral que aplica sus conocimientos siendo una excelente calidad de persona, un médico culto, humilde,  el cual no olvida que está tratando con seres humanos, reconociendo que la medicina hace parte de la cultura. Por tal motivo debe de conocer cómo es esa cultura, esa población con la que interacciona, en qué mundo están inmersos sus pacientes a nivel político, económico, social, cultural y científico. Es aquí donde se ve la importancia de la literatura pues esta ha sido una gran herramienta en la sociedad para mostrar historias reales o irreales que siempre dejan para la humanidad una enseñanza, un aprendizaje, en donde muchas veces representa la vida de muchos seres humanos. La literatura permite abrirse a otros mundos, conocer por ejemplo un hecho histórico que haya marcado la raza humana, una historia en donde una pareja afronta una enfermedad mortal o una relato en donde se demuestre que hay cosas que el médico no puede resolver, pues no es perfecto, no es  Dios. Al médico poder relacionar todos los ámbitos de la vida, no solo los meramente científicos,  llegará a ser un excelente profesional de la salud que no solo ve a su paciente como ese ser que padece un cáncer, una epidemia, enfermedad o una simple gripa, sino que reconoce que la salud de un ser humano también se ve muy influenciada por diferentes aspectos como es el buen trato y la buena relación de médico-paciente. Aquí vale la pena destacar la frase de Ernest von Leyden: “el primer acto del tratamiento es el acto de dar la mano al enfermo”



No sabes cuánto te extrañé


Es uno de esos días en los que no tengo muchas cosas que hacer, situación que me resulta un poco extraña pues ya son varios meses en los que hasta mi mente siempre se encuentra entre células, hormonas, ADN, y otras miles de cosas que debo aprender.Admito que fue un día muy extraño, diferente y especial, todo parecía ir a un ritmo que a mi parecer era lento, lo que no significaba que hubiese sido aburrido, por el contrario fue un día maravilloso, sentía mucho más todo lo que sucedía a mi alrededor, detalles alegraron mi día, desde un simple buen tráfico en las horas de la mañana, un saludo de ese compañero que te hace reír durante muchas horas con los tantos comentarios que suele hacer en las clases; hasta una sonrisa, un beso, un abrazo, un te quiero, un te extraño o un te pienso que te hacen sentir mejor.

Hace frio, ya se empieza a asomar la Luna y con ella la lluvia que seguramente cubrirá la ciudad mientras conciliamos nuestros sueños. Al llegar a casa después de una larga jornada de estudio como es de costumbre te cuelas en mis pensamientos (y no hay día que no sea así).Estoy allí sentada en la pequeña silla que se encuentra justo al lado de mi habitación, en el balcón donde solíamos pasar noches enteras contemplando las estrellas y pidiendo deseos a los luceros. 

A mi mente llegan muchos recuerdos de ti, como tu ojos, esos que se cruzaban con mi mirada en las pequeñas reuniones en las que no nos podíamos ni acercar por el temor de que mis padres nos descubrieran; tus manos, que solían mantener fuertemente las mías mientras caminábamos por horas hablando sobre todo lo que habíamos hecho y diciéndonos tantas cosas bonitas que se nos ocurrían, disfrutando de un buen helado y una sonrisa cuando me dabas un abrazo, un beso y hasta un mordisco o simplemente cuando te consentía. Compartimos muchas cosas juntos, que no me atrevo a nombrar todas pues sé que escribiría hasta un libro con todas nuestras vivencias. Tú, más que ser esa persona especial para mí, eras un gran amigo, disfrutamos de miles de experiencias, buenas o malas que nos llegaron a unir mucho más y nos hicieron más fuertes. Pero nada es para siempre; fuimos creciendo, poco a poco adquiriendo muchas más responsabilidades, te graduaste y te fuiste a estudiar a otra ciudad, prometimos no dejar que todos esos millones de kilómetros nos separaran, pero fue imposible. En un principio no había día en el que no habláramos, con el paso del tiempo todo fue cambiando y hablábamos una o dos veces al mes y resultaba algo incomodo pues tu ya tenias nuevos amigos y en especial esa niña de la que tanto me hablabas, recuerdo que decías que se parecía mucho a mí; físicamente en sus ojos, cabello y labios; y en ciertos hábitos como el consentirte, comer mucho chocolate y hasta en el tipo de música que escuchaba; me contabas como compartías con ella tanto tiempo y tantas cosas; a pesar de que me decías que nunca nadie cambiaría lo que sentías por mi yo sentía que te arrancaban de mi ser, me dedique a escucharte y a responderte todos los correos en los que me contabas sobre como la pasabas de bien. Cuando ambos coincidíamos en las horas en las que nos conectábamos por alguna razón, aunque insistías, muchas veces inventaba excusas para evitar verte por cámara o hablar pues se que notarias mis celos y la tristeza que me daba cuando sentía que te olvidabas de todo lo que compartíamos y de todo lo que yo significaba para ti.
Hoy sin ningún aviso regresaste y que gran sorpresa me lleve cuando te apareciste en la puerta de mi casa con una guitarra tocando esa canción que sabías tanto me gustaba. -“Tengo ganas, tengo tiempo y mil canciones que cantarte, más hoy tengo tu llegada y mi mano voy a darte”- escuche a lo lejos, y baje cuanto más rápido pude pues sabía que eras tú quien se encontraba allí. Cuando te vi, corrí a darte un gran abrazo y tú, sin temor me correspondiste, tomaste mi mano y como si nada me besaste y me dijiste –No sabes cuánto te extrañé-.

9 sept 2012

Sigues En Mi




¿Que quieres que haga? ¿qué quieres que te diga? ¿que me arrepiento de las decisiones que he tomado desde que te fuiste? ¿Que te extraño? ¿Que me duele no estar a tu lado? ¿Que aborrezco mi vida desde que no estás en ella? ¿Que me atormenta la idea de no volver a verte, oírte, ni tocarte? ¿Que de pronto nada tiene sentido?
Pues te lo digo. Te echo de menos. Y me mata pensar como todo sucedió.

 Tal vez no fue la manera de terminar o empezar. Desde antes que te fueras trate de ilusionarme, quise empezar una nueva historia y luego te fuiste. Y contigo lejos creí que iba a ser fácil. No te lo niego, me he divertido como nunca, he conocido lugares, gente, cosas.

Te cuento me enamoré, me entregué y se entregaron a mi. Me envolví en una historia, peligrosa, fugaz, llena de pasión en la cual he sido la malvada de la obra, en la cual he descubierto que tan peligrosas pueden ser las personas. Juzgando, mintiendo e inventando.  Pero no me arrepiento de haber hecho lo que hice, así he madurado, he aprendido mucho de lo que puede hacer alguien por ti. Ahora valoro mas mi vida, veo las cosas desde otro punto de vista. Que tal vez antes nunca lo vi. Hasta hoy día, me doy cuenta de lo mucho que me amaste. Sí, sé que me lo repetías con insistencia, pero fue tan difícil demostrármelo cuando estuve contigo. Porque?

Creo que nunca te pusiste a pensar porque se termino todo, deberías ponerte a analizar, como se dieron las cosas. ¿Quién dejo a quien primero? ¿Te acuerdas? En que pensabas, tenias un futuro prometedor el cual te importaba muchísimo y en el cual yo no estaba incluida. ¿Alguna vez te pusiste en mi lugar? ¿Dijiste como se sentirá ella? ¿Como es la vida de ella?

¡Nunca! Si lo hubieras hecho hubieras valorado lo que tenias o tienes aún. ¡Te alejaste cuando mas te necesite! La distancia y todo lo que ella supuso, acabó con nosotros. De haber estado juntos, tú habrías sido mi apoyo, mi fortaleza, mi motivo para luchar, como lo fuiste en un principio. Pero estábamos separados, y éramos vulnerables. No culpo a nadie, las cosas pasaron así porque tenían que pasar, pero no puedo dejar de pensar, ¿qué habría pasado si..? Pero ¿de qué sirve pensar en eso?. No hay manera de dar marcha atrás. Fuiste lo primero y lo mejor que tuve en mi vida. Lastimosamente, se termino y yo sigo aquí, seguiré aquí porque sigo aun con vida en este mundo. 

..Y lo admito sigues en mí. Aunque hice lo imposible por sacarte ¡Nunca te deje ir, solo te guarde en lo profundo de mi alma, de mi mente y mi corazón!

Tiempo




A lo mejor pudiste dejarme mucho dolor, dejarme destruida por irte asi tan repentinamente y sin ningún tipo de explicación, a lo mejor fuiste con la persona que más sufrí en el mundo, pero la lección que me dejaste no pudo ser la mejor, gracias por enseñarme que el tiempo cura hasta la herida más profunda.

27 jun 2012

Vacío


Por las noches, cada vez que Beatriz apagaba las luces de la habitación, se ponía a dar vueltas en el colchón sin poder conciliar el sueño; era entonces cuando se daba cuenta que su cama era demasiado grande, o que tal vez, simplemente estaba demasiado vacía.
Otra vez comenzaba una noche de eternas reflexiones, en las que, para no sentirse tan sola hablaba con la almohada, o (como en la mayoría de las veces lo hacía) dormía con la luz encendida para poder así abrazar su sombra.

Al principio, trató de olvidarlo pasando más tiempo con sus amigas, pero el hecho de ser sencilla por fuera y complicada por dentro hizo que estas se alejaran poco a poco de ella, dejándola sumida en una profunda depresión que trato de eliminar con alcohol. El tiempo (aunado a un bolso casi vacío) terminó por enseñarle que tomar no sustituye la falta de compañía, sino que, conforme la botella se vacía, de soledad nos vamos llenando.
Al dejar atrás la bebida fue cuando más lo extraño. En su casa, en el trabajo, en todos lados creía verlo; no podía apartarlo de su mente…
Hoy en su cama solo se respira ausencia, los tiempos en los que la apacible música de su recamara era sustituida por gemidos de placer se fue por la ventana. No solía quejarse demasiado (al menos no con los demás), al fin y al cabo fue ella quien había tirado todo por el caño.
Él aguantó uno a uno sus errores; mientras ella, confiada, pensaba que estarían juntos toda la vida, que él seria suyo para siempre; hasta que comprendió que no iba a ser él quien compartiera sus besos con cualquiera.
No sabía por qué, pero siempre pasaba lo mismo, dos o tres meses pasaban y adiós. Pero bueno, que podemos esperar en una época en la que los cepillos de dientes duran más que las relaciones.
Ahora no podía hacer nada por recuperarlo. Ella, con su soledad, estaba tan tristemente feliz, como antes de haberlo conocido…
De nuevo todo tenía el mismo final: él dolido y ella triste; mirando como una cama se vacía para llenar otra. Sin embargo, al final eso pierde importancia, pues un corazón vacío se llena con poco.


...J. Rhemmy Saavedra 

25 jun 2012

Sé un extraño

Te extraño, de la manera más cruel y masoquista en la que se puede extrañar a una persona, te veo reflejado en cada historia triste, y te cuelas en mis pensamientos cada que estoy lo suficientemente desocupada o bajan mis defensas cada que no me queda mas remedio que pensar; te extraño sin explicación, ya no hay salida.

No se si me da más rabia que pasara o que ya no pueda pasar, haber tomado una decisión en contra de todo lo lógico, en contra de lo que es coherente para mi corazón, a favor de la paz en mi conciencia, mi alma y mi orgullo herido, y en contra de la tranquilidad de mis deseos, de mis sentimientos y mas que nada de mi cuerpo.

Ninguna canción llegara a expresar como me siento, la tristeza se quedo, en el lugar en el que también deje botado mi corazón antes de todo este juego insulso y siniestro, dicen que el amor es ciego, pero nadie nunca menciono que también era estupido, me abandone a la frialdad de tus caricias olvidando que iban a doler cuando las recordara como algo pasajero y frívolo, y ahora me preocupa no encontrar del todo que parte es la que en realidad duele, cada uno cumplió la parte del arreglo que le correspondía, cada uno pierde algo importante, aunque sigo pensando que perdí mas yo entregándote hasta la vida.

Regrésame el alma, aunque te quedes con el envase, recoge mis lagrimas, para encontrar mi corazón en donde sea que lo haya perdido, déjame curarle las heridas, y aléjate de mi vida, antes de que vuelva a entregártela toda; y mas que nada, encuentra el amor pronto, para que pueda deshacerme de todo rastro de esperanza si aun la hay y dejarte en el baúl del olvido de una vez para siempre y por todas, sé muy feliz, y olvídate de todo lo que en algún momento significo para ti mi numero telefónico, encuéntrate a ti mismo, y olvida si alguna vez te dije cuanto te amaba; deja de actuar como legitimo propietario de mis cuentos sin sentido, se un extraño la próxima vez que me cruce por tu camino.. Sé un extraño aun habitando en un corazón vacio.

20 jun 2012

La Magia de un Sentimiento


Los sentimientos, son una mezcla de sensaciones que no pueden explicarse, son emociones que no pueden controlarse ni negarse ni esconderse detrás de una sonrisa o una lágrima... Cuando se siente el corazón no miente, tampoco puede inventarse un sentimiento, no podemos pedirle al corazón que sienta si nuestra alma, no ha encontrado en el otro algo que nos estremezca y nos erice la piel. No podemos entender un sentimiento si no lo hemos experimentado...


¿Cómo se hace para explicar con palabras lo que se siente cuando la dulzura de unos labios te hace temblar? o ¿cuándo una mirada, acompañada de una caricia traspasa el corazón? o ¿Cómo se hace para decirle...NO...? A un sentimiento, cuando una palabra de amor acompañada de un Te amo te iluminan el alma. Es imposible, porque la magia de un sentimiento es lo único que nos puede dar la certeza de que estamos vivos de que no sólo somos capaces de sentir lo que el otro nos brinda sino que también somos capaces de despertar el mismo sentimiento en los demás...

Problemas

Sé más amable de lo que tú creas necesario, porque todas las personas, en éste momento, están librando algún tipo de batalla. Todos tenemos problemas y todos estamos aprendiendo a vivir y lo más probable es que no nos alcance la vida para aprender lo necesario. El camino de la felicidad no es recto. Existen curvas llamadas EQUIVOCACIONES, existen semáforos llamados AMIGOS, luces de precaución llamada FAMILIA, y todo se logra si tienes:
 
Una llanta de repuesto llamada DECISION, un potente motor llamado AMOR, un buen seguro llamado FE, abundante combustible llamado PACIENCIA, pero sobre todo un experto conductor llamado DIOS!!!

12 jun 2012

Nada más

En los momentos duros, es cuando te das cuenta cuales son las cosas que tenias antes y que ahora te hacen falta. 
Estos días me he dado cuenta que me falta algo que tenias tú, esa fuerza para sacarme adelante, sin tener tus mismos ánimos, dármelos todos a mi, confiar en mi aunque fueras la única persona que lo hiciera y hacerme sentir que quizás si era posible.
 
Ahora tengo otras cosas, otras personas y otra manera de ver la vida, pero de vez en cuando eso se echa de menos... pero solo eso, nada más.

21 may 2012

Querido Amigo


He pasado varios días pensando si escribir o no escribir de ti… pero me di cuenta de que a la final la vida es una y el afecto que siento por ti es tan inmenso que no puede pasar desapercibido, es por eso que hoy debo confesar que desde ese día que te conocí (bajo una extraña circunstancia por cierto) hasta el día de hoy ese afecto ha estado intacto, pese a todas las situaciones dulces y amargas que hemos atravesado, pese a los comentarios negativos e incluso pese a tu comportamiento. Pero te digo algo: una persona no elige querer o apreciar a alguien, los sentimientos simplemente salen a flote y se quedan allí en la piel y en la esencia del ser humano, y en mi caso todos los elementos que te caracterizan y te hacen único (a mi vista) jamás cambiarán ni se desvanecerán. 

No imaginas todas las ganas que produces en mi… ganas de abrazarte, de quererte , de mimarte, de apoyarte, de hacerte reír, de escucharte, de HACERTE FELIZ… En realidad nunca y menos ahora te he pedido nada cambio, jamás te he reprochado tus silencios a pesar de que en muchas ocasiones he necesitado escuchar una palabra , simplemente me limito a pensar que estas ocupado y a veces jugar a que te conozco tan bien que se que me dirías en un momento determinado…


Yo nunca había querido tanto a alguien, nunca había sentido esas ganas tan inmensas de ser incondicional con alguien y no quiero que malinterpretes mis sentimientos… porque si es cierto, reconozco que una vez llegué a amarte con mi vida y soñé 1000 cosas bonitas, pero sabes uno en la vida tiene que aprender a superar cualquier situación de adversidad por mas difícil que parezca, por mas imposible…  no te voy a mentir es MUY DIFICIL... en algunos casos te toma años llegar a cambiar el modo de ver las cosas y aceptar la realidad…
Con el tiempo aprendí que TE QUIERO FELIZ…. A ti y a todas personas que aprecio… pero como este escrito va dedicado a ti debo decirte que de corazón yo deseo que seas COMPLETAMENTE FELIZ… quiero que Dios te regale un millón de cosas bellas… que te de la dicha de compartir tu vida con seres llenos de sabiduría pero sobretodo mucha lealtad, que te quieran y te entreguen lo mejor de si… ¿por qué? Muy sencillo: te lo mereces!!  (Bueno a mi juicio lo mereces)

Be Happy! :D

Ahora sí te veo. No tengas miedo. Sólo me quedaré un momento.


Hace unos días leí algo que realmente me impactó, es una historia que me atrapó e hizo despertar un sentimiento algo extraño…  A pesar de no creer que todo eso fuese verdad  hoy quiero compartirla con ustedes y espero sea de su agrado… 

Es un poco larga pero les aseguro que vale la pena...

Me encontraba una noche en el chat de Facebook, cuando una amiga a la que acababa de conocer hacia unos meses, me sorprendió con la noticia de que era vidente, y no es que no le creyera, pero me muestro generalmente bastante incrédula respecto a estos temas. Lo que no veo, no existe para mí. No digo que debiera haberle creído sólo porque le estimaba ya que en mi opinión la amistad y la confianza son muy importantes, pero simplemente hice un esfuerzo y le di el beneficio de la duda. ¿Y si era yo la que estaba equivocada? No volvimos a hablar del tema hasta que un tiempo después volvió a aparecer en el chat donde estábamos hablando y me envió un privado. Era una de esas ventanitas que sólo podíamos ver ella y yo. Absolutamente privado.

moon-tear (ELLA) – Hola, ¿seguimos el tema?

daphne-gw (YO) – ¡Vale! Pero no creo que puedas convencerme, ya sabes… me cuesta creer estas
cosas.
moon-tear – No pretendo convencerte de nada, pero nací con ciertos dones y tampoco tengo intención de ocultarlos al mundo.

daphne-gw – Eso debe estar bien.


En realidad no sabía qué decirle. ¿Estaba bien? En fin… poco podía decir yo al respecto.

moon-tear - Está bien, pero no siempre. Cuando tengo una visión acabo agotada.
daphne-gw – ¿Te supone un esfuerzo?

moon-tear - Sí, bastante esfuerzo.

daphne-gw -¿Y por qué lo haces?

moon-tear - No es algo que se elija, se nace con ello.


Hubo un silencio en el que ninguna de las dos parecía saber qué decir. Miré el canal de creepypastas, donde nos habíamos conocido siete meses atrás. Estaban hablando de Slender Man y de El Rastrillo.

moon-tear - ¿Sigues ahí?
daphne-gw – Sí, ¿no puedes verlo?-Bromeé.


Entonces dijo algo que me asustó.

moon-tear - Sí, puedo verte.

Tragué saliva y pensé, vaya, me está tomando el pelo y yo caigo como una tonta. Sentí un escalofrío pero decidí presionarla.

daphne-gw – ¿Ah, sí? Pues dime… ¿con quién estoy?
moon-tear - Sola

Bueno, eso podía haberlo comentado antes en el chat y que ella lo hubiese leído. Decidí seguir con aquello como si se tratara de un juego.

daphne-gw – Dime algo que me sorprenda. Algo que veas en mi habitación.

moon-tear - Veo que tienes algunas de las teclas de tu ordenador borradas. Tecleas rápido.

daphne-gw – Ya, pero eso puede pasarle a cualquiera. Las letras de los teclados se borran.

moon-tear - Tú tienes borrada la A, la S, la L y la M.


Miré mi teclado más curiosa que horrorizada, pero de la curiosidad a la ansiedad hubo tan sólo un instante. Ya no me hacía tanta gracia el juego. Mi condición de incrédula, no obstante, me hizo ir más allá.

daphne-gw – Amiga… estoy segura de que casi todos tenemos las mismas letras borradas. Dime algo que sorprenda de verdad.
moon-tear - ¿Por qué quieres seguir con esto si no me crees?


Buena pregunta, pensé.


daphne-gw – Igual para conocerte un poquito más, o para experimentar algo que no haya experimentado antes.


En ese momento supe que ella sonreía desde su lado del monitor. Internet es un sitio curioso. Estás en tu casa, en camiseta de tirantes y pantalón corto, descalza y con el ventilador puesto cuando al otro lado de la pantalla alguien te habla abrigado hasta el cuello, con un par de calcetines y la estufa puesta porque tú estás disfrutando del inminente verano y ellos aún están pasando el clima del invierno.


Mi amiga se había mostrado siempre amable, abierta, simpática y con un buen sentido del humor. Se podía decir que coincidíamos en todo menos en este tema. No nos gustaba el fútbol, adorábamos las comedias, nos encantaba Oscar Wilde, ambas habíamos visitado Orlando, a las dos se nos había muerto el padre… ¡eran tantas cosas las que nos acercaron y nos hicieron grandes amigas!


moon-tear - ¿Cómo llevas el libro? –Preguntó de pronto.

daphne-gw – ¿Qué libro?

moon-tear - El que tienes encima de la mesa… déjame ver… La fuerza bruta, de John Steinbeck.


Miré a mi derecha con los ojos como platos. ¿Se lo había dicho? ¿Le había dicho que lo había empezado o que iba a leerlo? ¿Le había dicho que solía poner los libros en mi mesa porque me encantaba mirar una y mil veces las portadas de los libros que me estaba leyendo? Evidentemente, la respuesta debía ser sí.

daphne-gw – Acabo de empezarlo.
Lo escribí sin dejar notar nada sobre mí –todavía- sorpresa.

moon-tear - Yo no lo he leído.

daphne-gw – Ya te diré qué me parece.


En el chat general el tema de conversación giraba en torno a las lanchas motoras. No me pareció más interesante que mi conversación en privado y me puse a pensar qué podía preguntarle para descubrirla o rendirme a sus pies definitivamente. Pero habló ella.


moon-tear - Alguien va a llamar a la puerta.

daphne-gw – Ah, pues ve, te espero.

moon-tear - No. Es en tu casa.


Sonreí incrédula. Iba a poner una risa (jajajaja) cuando sonó el timbre. Miré hacia la puerta de la habitación. Mis ojos volvieron a la frase premonitoria de mi amiga.

daphne-gw – Ahora vengo.
moon-tear - Ok.


Llegué hasta la puerta y miré por la mirilla. Un vendedor de alfombras.

- No me interesa. –Dije para no tener que abrir.

El chico dijo algo que sonó despectivo y se marchó a otro piso.

Volví al chat.


daphne-gw – ¿Cómo lo sabías? Era un vendedor de alfombras.

moon-tear - Te he dicho que puedo verte.


Sopesé la posibilidad de que tuviera razón pero mi sensatez lo negaba una y otra vez. No había nacido yo para creérmelo todo, y menos aún aquello que escapaba a la lógica. Mi amiga no sólo estaba en su casa, sino que estaba en otro país y teníamos distinta franja horaria.


moon-tear - ¿Sabes? Algo me dice que debo seguir mirándote. No te asustes pero…

daphne-gw – pero???????

moon-tear - Es que no sabría explicártelo. Generalmente tengo visiones premonitorias, otras veces, como hoy, puedo provocar el verte. Aparecen imágenes frente a mí y te veo, veo tu habitación, pero esto supone un gran esfuerzo. Me duele la cabeza.

daphne-gw – Ya, pero… ¿y el “pero” que decías?

moon-tear - Es que no quiero asustarte pero presiento algo raro.

daphne-gw – Ahora sí que me estás asustando.

¡Pero qué poca firmeza tenía, por Dios! ¡Ahora estaba asustándome de verdad! Yo, la incrédula, la que si no ve, no cree. Me sentía agitada. Quizás se debía a que eran pasadas las diez de la noche ya, estaba sola en casa y la última persona que había visto había sido un desconocido poco amable desde una mirilla. Al menos aún podía escuchar el volumen alto de un televisor. Era mi vecina, una viejecita que estaba algo sorda.

daphne-gw – No sé pero… quizás deberíamos cambiar de tema.

daphne-gw – No es que me hayas convencido pero…

moon-tear - No te preocupes, te entiendo. ¿Tengo tu permiso para seguir observando?

daphne-gw – Claro, pero que conste que no tengo tan claro que puedes verme. Mi mente me impide creerte.


Miré de nuevo el chat para ver si surgía algún tema en el que pudiera involucrarme pero estaba parado. Había unos 3 miembros en el chat y ninguno de ellos hablaba. Todos estaban en privados. Miré la ventanita del privado de mi amiga. Iba a escribir algo cuando vi que ella se me había adelantado.


moon-tear – Cielo, ahora te asustes pero, ya no estás sola.


Sentí un escalofrío en mis piernas y mis brazos. Tanto se me erizó el vello que me dolió. ¿Cómo se podía calificar a una de “cielo” para luego decirle que ya no estaba sola en la habitación?


daphne-gw – ¿Qué quieres decir? Me estás poniendo nerviosa.

moon-tear - No puedo identificarle pero está detrás de ti

daphne-gw – Por favor para

moon-tear - No se mueve casi, no te asustes, déjame observarle.

daphne-gw – Estoy asustada.


Ahora sí que lo estaba. Miraba la ventana. Oscuridad total. No me atrevía a girarme hacia atrás. ¿Y si veía algo que no quería ver? ¿Y si allí estaba mi amiga? ¡u otra persona! Eso aún era peor… comencé a notar un nudo en la garganta. Hubiera querido ser más valiente o más cobarde y llorar, pero estaba estancada en mi propia lucha para creer o no creer.

moon-tear - ¿Notas frío a tu alrededor?

Su pregunta me llegó casi cuando estaba a punto de apagar el ordenador y encender la luz del techo para meterme rápidamente en la cama y olvidarme del tema.


daphne-gw – Estamos a más de 30 grados.- Le informé.

moon-tear - Ok. Es que no consigo entrar en él.

daphne-gw – ¿¿¿EL??? ¿entrar??

moon-tear - Se muestra como una estatua por eso no me deja descubrirle. No sé si es bueno o tiene malas intenciones. Sólo sé que está ahí, estático.

daphne-gw – Yo no veo a nadie… esto no me gusta.

moon-tear - Ya te dije que no te asustarás, cielo. Además, yo estoy contigo.

daphne-gw – Sí, a miles de kilómetros de distancia.


Entonces lo noté. Una especie de roce helado, como si hubieran puesto una mano sobre mi brazo. En la zona donde la sentí el pelo de mi brazo se erizó. Completamente en alto. El resto de mi cuerpo no notó nada.

daphne-gw – ¡Está pasando algo!
moon-tear - ¿Qué??

daphne-gw – He sentido un frío helado en mi brazo.

moon-tear - Tranquilízate.

daphne-gw – Se me ha erizado el pelo, tengo una extraña sensación.

Comenzaba a ser pánico.
moon-tear - Cielo, tranquila, hazme caso.
daphne-gw – Esto es muy raro

daphne-gw – Estoy asustada

daphne-gw – Necesito tranquilizarme, estoy…. joder!

daphne-gw – joder joder joder joder joder

moon-tear - ¿Quieres dejar de escribir?

daphne-gw – joder joder joder joder joder

moon-tear - Te va a dar una taquicardia, tranquilízate.


Y entonces noté un soplo frío en un mi cuello, como si me hubieran tirado el aliento.


daphne-gw – ¿Qué significa el frío del que me hablabas?

moon-tear - El frío lo transmiten los muertos cuando se acercan, generalmente algo enfadados o…

daphne-gw – ¿OOOOOO??????????

moon-tear - violentos

daphne-gw – ¿VIOLENTOS?????

daphne-gw – Joder ayúdame, qué hagooooooooo?????

moon-tear - Tranquilízate, yo no lo he visto moverse.

daphne-gw – ¡Haz algo!

moon-tear - Cielo ¿quieres tranquilizarte?

daphne-gw – ¡Hay alguien conmigo joder! Tengo un muerto tirándome su aliento en mi espalda, estoy asustada y estoy llorando

moon-tear - Cielo…. ¿te importaría escucharme? Deja de escribir y lee esto

Hice un esfuerzo. Para mí escribir suponía no mirar atrás y leer palabras, ya fueran suyas o mías, sentirme menos sola en mi habitación.

moon-tear – No hay nadie, cariño.

daphne-gw – Lo dices para tranquilizarme.

moon-tear - NO HAY NADIE

daphne-gw – Está aquí, lo siento, lo presiento lo notooooooo

moon-tear - Ok. Escúchame. Era broma.

daphne-gw – ¿Broma????

moon-tear - Quería demostrarte que no existen los incrédulos, cálmate por favor. Yo no veo nada, es cierto que a veces tengo visiones premonitorias, como cuando han llamado a la puerta, pero no puedo obligarme a ver a nadie.

daphne-gw – pero yo siento algo


Esto último lo escribí con lágrimas en los ojos y más asustada que nunca.

Sus palabras no me tranquilizaban. Las lágrimas a veces me impedían leer bien pero me las quitaba restregándome en segundos los ojos o apretando los párpados para que salieran disparadas y dejaran de molestarme.


moon-tear - Voy a llamarte por teléfono.


Pocos segundos después sonaba el timbre del teléfono. ¿Había hecho ella misma una conferencia para convencerme de que no existían las videntes ahora que ya me lo había creído?. Fui a descolgar pero ocurrió algo que congeló mi mano en el aire.


moon-tear - Cielo, no puedo llamarte sin desconectar esto. Sólo tengo una línea. ¿Puedo llamarte o prefieres que sigamos aquí?


Cuando ya tenía puesta la mano en el auricular vi su privado. ¿Cómo podía escribirme y llamarme a la vez? Miré el identificador de llamadas antes de descolgar. No había número, era anónimo. No era ella. Eso lo tenía claro después de haber visto el privado. Respiré hondo y dudé entre contestar al privado o descolgar el teléfono. Me decidí por la llamada.


- ¿Diga?.

- Tu amiga va a morir mientras tú escuchas este mensaje.

Jamás había sentido tanto miedo y jamás en mi vida mi corazón había dado un vuelco tan grande ni mis piernas –aún sentada- me habían fallado con tal rapidez. Me hice de mantequilla. Comenzó a darme vueltas la habitación y luché por recuperar el aliento.
De pronto la línea se cortó y comenzó el molesto pitido de “comunicando”.

Solté el auricular como si me quemara en las manos.

Volví rápidamente al chat, al privado. Tecleé tan rápido que lo escribí todo mal.

daphne-gw – Estás ahí?

daphne-gw – respondeeee!!!!

daphne-gw – responde por favvor!!!!

daphne-gw – ¿no me lees¿¿¿

daphne-gw – DI ALGOOOOOOOO


Histérica, cogí mi agenda y marqué su número de teléfono. Yo sí tenía dos líneas y podía permitirme permanecer en internet mientras le llamaba. Conseguí comunicación con el extranjero y esperé… esperé nerviosa, mordiéndome el labio, más agitada que entera, más asustada que nunca… prácticamente bailaba en mi asiento.

Pero no contestaba.

Colgué furiosa pegándole tal golpe al auricular que pensé que me habría cargado el teléfono. Volví al privado y traté de que mi amiga respondiera. No lo hacía. Al final apareció un mensaje en mi privado. En su ventana.

moon-tear - Ahora sí te veo. No tengas miedo. Sólo me quedaré un momento.

Sentí un escalofrío que me recorrió la espina dorsal. El chat me indicó que tras escribir esa última frase, mi amiga había salido del chat. Ya no estaba allí. No se había despedido de nadie, ni de mí, ni del resto de los miembros del chat. Había desconectado.

Miré fijamente la pantalla que sólo se movía ahora en el chat general. Ni siquiera sé de qué estaban hablando. Para mí todas las líneas no tenían significado, sólo podía mirar su último comentario del privado:


moon-tear – Ahora sí te veo. No tengas miedo. Sólo me quedaré un momento.


Entonces lo entendí.

Comencé a llorar desesperada.

Mis manos corrieron a mis ojos y lloré sofocada, entendiendo que mi amiga había muerto, que era yo la que había tenido el presentimiento y la premonición, y que ahora ella estaba a mi lado. Esta extraña comprensión me hizo girarme y mirar mí habitación vacía. No quería creer que no estuviera allí. No podía, no después de todo….


Una caricia, tan suave que apenas era como un suspiro, acarició mi cabeza. Transmitió tal cantidad de paz que lejos de asustarme me relajó. Mis lágrimas continuaron cayendo por las mejillas. Ya no las secaba. Miraba al vacío sabiendo que ella estaba frente a mí.


- ¿Qué te han hecho? . –Pregunté al aire.

-Shhhh.

Respiré hondo al escuchar ese sonido. Era como cuando era pequeña, tenía miedo y mi madre ponía su dedo en la boca y soplaba para que olvidara el tema y pensara en cosas bonitas.
Ladeé triste la cabeza. La paz de su caricia no me abandonaba pero sabía que éste sería nuestro primer y último encuentro sin el ordenador de por medio. Me tembló el labio.


- Te echaré de menos-dije.


En ese momento en el ordenador hubo un movimiento general. Se minimizó el chat, se abrió solo un tratamiento de textos, y apareció una corta frase en una página en blanco:


Y YO A TI…